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Sobre la tumba principesca de La Almoloya

Gracias a la exposición en el Convento de San Francisco de Mula sabemos que quizá la sociedad prehistórica no era tan patriarcal como nos pensábamos

La Almoloya es un yacimiento argárico del final de la prehistoria, en la edad de bronce. Se sitúa en en el termino municipal de Pliego. Allí, se encontró un yacimiento prácticamente de vida diaria, es decir, la gente vivía allí. En él, lo que más destaca es la sala del parlamento, considerado el primer parlamento europeo. En esta sala se reunían alrededor de unas 30 personas para discutir los asuntos importantes y tomar decisiones. No solo se discutía sobre los asuntos del poblado; también, sobre lo que afectaba a los alrededores, ya que se tiene constancia de que cerca había pequeños poblados que dependían de La Almoloya. A su vez, tendría una fuerte conexión con La Bastida, que también es un yacimiento argárico que hay en la zona de Totana.

En el museo de San Francisco de Mula, hay un túnel del tiempo en el que se encuentra recreada la sala del parlamento, que es la parte central. En ella, se encontró una tumba principesca doble con un hombre y una mujer enterrados a la vez. El hombre murió primero y la mujer unos años más tarde, pero los enterraron en la misma tumba, una urna de gran tamaño. No muy lejos, se encontró un ajuar lleno de riquezas como dilataciones, punzones, joyas, anillos… Aunque haya pasado tanto tiempo, sorprendentemente, los restos de los príncipes siguen intactos. Pero lo más importante y sorprendente, a la vez, es que, adornando la cabeza de la mujer, había una corona, más conocida como la corona o la diadema de la princesa de La Almoloya, lo que deja constancia de que ella debió tener un papel muy relevante. Todo ello nos lleva a la conclusión de que la sociedad no era tan patriarcal como pensábamos.

Aparte de esta tumba, se encontraron más debajo del suelo del parlamento, aunque no tan importantes. Como curiosidad, hay una muy enigmática donde una hombre está depositado en la urna del revés al resto de difuntos; además, porta una piedra en la boca. Por otro lado, en otra descansa un hombre que tuvo que sufrir mucho por muchas enfermedades y otras cosas porque los huesos estaban muy perjudicados, rotos, la columna está desviada, lo que nos da la conclusión de que este hombre sufrió mucho.

Carmen Raigal, Belén Gil y Aroa Huéscar.

Redactor Junior

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