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Problemas mentales en adolescentes

…de primera mano

Anónimo

Los problemas mentales son difíciles de sobrellevar; sobre todo, si eres un adolescente. Sientes que nadie te puede llegar a entender, te sueles sentir solo y juzgado, ya que hay un gran desconocimiento sobre este tema. Los adolescentes con problemas mentales son particularmente vulnerables a sufrir exclusión social, discriminación, problemas de estima. Todo ello afecta a la disposición de buscar ayuda.

En total, 7 de cada 10 adolescentes padecen este tipo de circunstancias en diferente grado. A veces, estos problemas se pueden hacer muy grandes, porque para nuestros padres hay un gran desconocimiento de los problemas mentales en adolescentes y, por ignorancia, no por mala intención, no nos llegan a comprender sin ayuda de un profesional. La mayoría de adultos minimizan cualquier tipo de pensamiento negativo  que puedas tener ya sea porque piensan que es una tontería, un cambio de humor adolescente o que no tienes “ningún problema importante».

En mi caso, me diagnosticaron depresión y ansiedad a los 13 años y me proporcionaron un psicólogo de la seguridad social, pero no me dieron la atención e importancia que tenía mi situación en aquel momento. Por un lado, las citas son, como pronto, una vez al mes; además, presentaba un problema de autolesiones y había mucho desconocimiento en torno al tema. Mi familia, viendo la gravedad de la situación, tuvo que buscar más ayuda por lo privado y no depender solo de las citas de la seguridad social. En mi caso, pude optar a ello, pero cuántos chicos y chicas con menos recursos no tienen la atención que necesitan. Parece un problema que no se quiere ver en esta sociedad.

Después de tanto tiempo, he aprendido a sobrellevarlo aunque siga teniendo mis momentos de bajón. Creo que es muy importante que todos nos pongamos en el lugar de otro, mirar al otro. Lo que decimos sobre otra persona puede hacer mucho daño. Tampoco se deben juzgar ciertas actitudes, porque uno nunca sabe los problemas de la otra persona. También es importante recalcar que no hay que juzgar a la gente por su aspecto físico, ya que nunca sabes cómo puede afectar.

Hay momentos en los que no quieres expresar tus pensamientos o tus sentimientos; te encierras en ellos y empiezas a acumular una cantidad de nudos que se te hace cada vez más difícil hablar de tus problemas, y por mucho que quieras tratarlos, siempre hay algo que lo impide. Yo he pasado por ello y recomiendo que, si tienes este tipo de problemas, aunque cueste, pidas ayuda a algún adulto: ya sea a tus padres, profesores o amigos. Si lo haces, te darás cuenta de que, realmente, no estás solo y siempre hay alguna salida.