José Antonio Martínez, profesor de Yawara en Mula: «El Yawara me enganchó la disciplina, el respeto y el compañerismo que se respira»

¿Qué es el Yawara?

Esmeralda Cerón Martínez, Yanira Rodríguez Peñalver, Aitana Vicente Peñalver, Yolanda Díaz Muñoz

Explícanos en qué consiste el Yawara. Nosotros lo sabemos, la verdad, pero, cuando le dijimos a nuestra maestra la palabra “Yawara”, no tenía ni idea; así que, explícaselo que no se enteró mucho con nosotros.

La palabra Yawara significa «arte de la agilidad». El Yawara es un método de defensa personal moderno y científico, también es español.

-Moderno, porque a diferencia de otras artes marciales milenarias, el Yawara en sí se fundó en 1975 en Málaga.

-Científico, porque todo está probado, para que funcione con plena garantia, utilizando todas las articulaciones del cuerpo.

-Español, porque su fundador fue un militar retirado que practicó distintas artes marciales. Su nombre, Don Miguel Pérez Carrillo, de origen malagueño.

Sabemos que practicas este deporte desde que eras pequeño, ¿Cómo comenzó todo? Cuéntanos tus inicios.

Todo comenzó una tarde que no tenía nada que hacer y me enteré que comenzaban las clases de Yawara y decidí probar. La verdad, desde que entré por la puerta y sentí la sensación de comenzar a luchar, las volteretas, patadas y todo lo demás, vi que me gustaba. Con el tiempo, me di cuenta de que lo que verdaderamente me enganchó fue la disciplina, respeto y compañerismo que se respira dentro de un DOJO (gym).

¿Cuándo te diste cuenta que querías dedicarte a eso?

Dedicarme al Yawara no entraba en mis planes, pero, con el tiempo, vas avanzando y compruebas lo entretenido y sorprendente que es este deporte. Cuando te vienes a dar cuenta, estás tan enganchado a este deporte que ya tienes la necesidad y la obligación de dar y seguir tomando clase.

¿Qué tuviste que hacer para formarte y ser un profesional?

Nunca pensé «Voy a hacer esto para ser profesional»,  no, nada de eso; simplemente, entrenas y mejoras porque te gusta, te interesa y te apasiona lo que haces. Creo que, si eres bueno/a en algo, solo necesitas el apoyo de tu familia y el resto a disfrutar.

Es evidente que tuve que hacer exámenes para poder impartir clases. Es cierto que tuve que pagar muchas cosas y viajar mucho para poder conocer a diferentes maestros que me pudieron hacer mejor, pero si no me gustase esto, nunca lo habría hecho. No me cuesta absolutamente nada montarme en un coche y hacer 6/8 horas de carretera para recibir curso si quien lo importante tiene algo que me interesa.

Sabemos que has competido a nivel profesional. Haznos un resumen de todos tus logros.

Un resumen es difícil, son muchas competiciones y muchos años, pero creo que el resumen competitivo de mi carrera en Yawara lo engloba mi ultimo campeonato como profesional. Estuve muchos años viendo como muchos de mi compañeros conseguían ser campeones de España en categoría absoluta (esto es lo máximo) y yo , por un motivo u otro, siempre me quedaba a las puertas de llevármelo. El destino es muy caprichoso y fue hasta mi último campeonato como profesional cuando lo conseguí: Campeón de España absoluto.

¿Qué te aporta este deporte? ¿Cómo te hace sentir?

Me aporta tantas cosas que sería muy difícil describirlas todas. En sí, es lo que el deporte te aporta. Estoy hecho en el deporte. No concibo mi vida sin entrenar, sin dar clase o sin hacerme el macuto la noche de antes.

¿Cómo organizas los grupos de chicos a los que les das clase?

Por suerte, no solo doy clase yo solo, somos tres maestros de alto nivel y entre los tres conseguimos tener un orden  y una calidad de enseñanza óptima para que las clases no sean el PATIO DEL COLEGIO.

Somos mas de 120 personas en el club y todos están divididos por grupos de edades, porque es como mejor se trabaja.

¿Nos podrías explicar una rutina de entrenamiento con ellos?

La estructura, casi siempre, es la misma: hacemos un calentamiento orientado al objetivo que se vaya trabajando ese día. Pasamos a explicar las partes principales del entrenamiento, ya sea mediante juegos a los mas pequeños o un trabajo más específico para los adultos, y solemos terminar con un trabajo cooperativo o con algún juego que despierte la competitividad, ya que, si por algo nos caracterizamos en el club, es por tener un ambiente increíble y una gran conexión de grupo.

En cuanto al alumnado ¿hay mismo número de chicas que de chicos?

Hace unos años no, cuando yo comencé no; de hecho, de mis compañeras que pasaron durante mi época  de alumno solo quedaba una (nuestra querida Elena Rizo de Mula), pero a día de hoy, todo se ha igualado. Podríamos decir que sí que hay un 60 por ciento  de chicos y un 40 por ciento de chicas. Para ser un deporte  que históricamente ha sido vinculado a los hombres, está teniendo una gran aceptación por las mujeres.

¿Qué rutinas de alimentación son necesarias para practicar este deporte?

En los periodios de no competición tienes que cuidarte para no disparar tu peso y, por supuesto, tener una buena alimentación para rendir los entrenamientos. Pero, en los periódicos de competición, en los que acuerdas un peso y tienes que dar el peso de ese día,  se pasa bastante mal, pues casi siempre tienes que cortar el peso bajando y las personas como yo, que de por si somos de muy comer, pues… ¡IMAGÍNATE!

¿Y cuántos días de entrenamiento?

Actualmente, no tenemos competiciones hasta abril; por lo tanto, estamos entrenando bastante menos, unas 6 horas  a la semana  en tatami + lo que haga cada uno de forma independiente; sin embargo, cuando se hacen periodos competitivos, la suma se multiplica casi por el doble.

¿Qué les dirás a los chicos/as que estén pensando en apuntarse a este deporte y estén indecisos?

La lucha con unas reglas les va a gustar. Solo necesitan probarlo.